Cindy Zanutti

Terapia de juego

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    El juego es la forma de comunicarse del niño y es por ello que para trabajar con niños hay que entender y aprender el significado del juego.  En ocasiones al hablar de juego en sentido terapéutico se observa un fenómeno fascinante pero a veces difícil de explicar. Las teorías psicológicas incluyen al juego a una función del jugador en funciones algo abstractas. El juego es primario y fundacional de tal forma que es la base de todas las expresiones del arte y la cultura. Los estudios fenomenológicos del juego reconocen su complejidad y definen su característica esencial como un movimiento recíproco entre el niño o niña y los objetos de su juego, es decir mientras juega también es jugado. Cuando el niño o niña entra en el mundo del juego, es seducido por el atractivo de sus objetos de juego y por sus propias imágenes del juego (Mook & Villegas, 2000). El niño se ve absorbido e inmerso en un mundo con su propio tiempo y espacio, con sus tensiones internas, sorpresas, emociones con sus temas y configuraciones que se van desarrollando. El juego implica un sentido de libertad y riesgo y permite un alivio temporal de la carga de la realidad (Ablon, 1996).  

      Desde el punto de vista del desarrollo el juego es una función del Yo, es un intento de sincronizar los procesos corporales y sociales con el sí mismo. El juego tiene una función de comunicación. Es a través del juego que se ayuda a los niños a expresarse y posteriormente a resolver sus trastornos emocionales, conflictos, o traumas. También promueve el crecimiento y el desarrollo Integral, tanto en lo cognitivo como en las interacciones con sus semejantes de manera apropiada (Alvarez, n.f.). Para utilizar el juego como recurso terapéutico es importante considerar el significado del juego y su relaciona a la edad y etapa de desarrollo del niño o niña.   

 Los niños o niñas menores de seis años  son capaces de atender la explicación de un juego y aplicarlo a su manera sin necesidad de aplicar normas descritas. A partir de los seis años empiezan a aceptar de una forma absoluta y ciega las normas externas. El concepto de regla se considera como universal e inmutable. No obstante, más que de una aceptación, se trata de una sumisión debida a la presencia de los demás jugadores o del adulto. En esta etapa el juego simbólico está llegando a su fin, y la necesidad de que todo tenga un referente en la realidad hace que en sus juegos aparezcan personajes y lugares determinados. Los juegos recomendados para niños de seis a siete años son cortos, variados y con pocas normas. Suelen incluir personajes y referentes de la realidad que sirven, a la vez, de motivación. Las normas no deben modificarse en un mismo juego. Para introducir una variante es preciso presentarlo con una nueva motivación (Elkonin,  2006).      

      El pensamiento de los niños y niñas de ocho a nueve años empieza a evolucionar hacia una mayor abstracción, y aumenta su capacidad de atención. En cuanto al aspecto motriz, se mejora la velocidad de movimiento. Se produce un avance en las relaciones sociales y, a causa de ello, aparecen los grupos estables donde hay una separación de sexos. El terapista o consejero debe estar atento a los conflictos que se producen por este motivo. Los juegos que se practican a estas edades pueden ser largos e incluir normas más complejas que presenten relaciones de cooperación y de cooperación-oposición. Se puede empezar a “pactar” la norma y a introducir variantes de un juego. Se pueden también ya proponer juegos que contemplen una actividad física más intensa y el diálogo. En estas edades el pensamiento es abstracto, y empiezan a gustar las actividades que suponen una prueba para su intelecto. La actividad física de los jugadores es significativa y en ella aparecen la velocidad, la resistencia y la fuerza. Sus relaciones sociales son intensas. Los grupos suelen estar establecidos y la separación de sexos suele provocar problemas de relación. Al fin, se siente la necesidad y se vive la experiencia de las reglas como acuerdos entre iguales a partir de un consenso. Se empieza a vislumbrar, pues, la meta de la autorregulación del propio juego ante las nuevas situaciones. Se puede introducir la diferenciación de roles y la estrategia en un mismo juego (Elkonin, 2006).  

     La terapia de juego es apropiada para ser utilizada partiendo de diversos marcos o modelos teóricos. De esta manera se mencionan las siguientes terapias: la terapia de juego psicoanalítica; la terapia de juego analítica jungiana; la terapia de juego adleriana; la terapia de juego centrada en el niño/a; terapia de juego filial; terapia de juego Gestalt; el terajuego y su terapia de juego de apego y mejoramiento; terapia de juego fenomenológica; terapia de juego de relación de objetos y la terapia de juego normativa (Thompson, et al. 2004) . A razón de explicar y defender uno de estos modelos mencionados se discutirá la terapia de juego normativa.  

 Terapia de juego normativa   

     La psicoterapia normativa es un término utilizado para describir métodos con los que se busca adecuar la aplicación de intervenciones. Este método está basado en investigaciones empíricas que intentan responder que intervención es más apropiada, adecuada o funcionaría mejor para un niño o  niña con sus situaciones especificas. La normativa ecléctica en la terapia del juego buscar integrar teorías y técnicas de diversos marcos teóricos que faciliten el desarrollo de estrategias de tratamiento pera el niño o niña. Este no es un concepto nuevo y tiene como punto de partida diez principios básicos (Schafer, 2005).  

  El primer principio expuesto es la terapéutica diferencial. Este principio defiende que ninguna teoría es asilada (ej. jungiana, rogeriana, adleriana) ha demostrado tener suficiente solidez para producir concurrentes en la utilización de la terapia del juego. Esto muchas veces debido a que los psicoterapeutas limitan sus recursos al identificarse de forma personal con un modelo o teoría. En la normativa ocurre lo contrario, se valora la apertura del terapeuta, mientras más recursos posee mejor es la intervención, en este caso la terapia del juego. De este modo algunas terapias de juego son más efectivas que otras para determinados trastornos. Un niño o niña que se desempeña en forma eficiente con una modalidad de terapia de juego quizás se desenvuelva bien con otra (Beutler, 1979).   Principio básico de este modelo es el eclecticismo en el cual el terapeuta elige diferentes teorías o técnicas según parezca mejor para un paciente en particular. La comprensión de los mecanismos de cambio terapéutico es otro principio de la terapia normativa. Los terapeutas que utilizan terapia de juego buscan identificar mecanismos de cambio. Una vez identificados los elementos activos en la terapia de juego, será posible eliminar los factores inertes y desarrollar una intervención oportuna. El terapeuta normativo busca investigar de manera continua variables mediadoras y moderadoras que le ayuden a entender las relaciones entre determinada terapia de juego y sus resultados (Schafer, 2005).   Los terapeutas normativos que aplican la terapia de juego buscan prescribir una intervención específica para cada uno de los problemas de un paciente, lo cual supone formular al principio de una terapia metas de tratamiento claramente definidas y detalladas con estrategias básicas para alcanzar sus objetivos. Es así que se comienza con una evaluación completa de los síntomas y determinantes (externos e internos) del problema. Para recopilar datos se emplean diversas fuentes y métodos de evaluación (entrevistas, escalas de calificación, técnicas proyectivas) (Schafer, 2005).     El modelo de terapia de juego normativo también tiene como principio integrar características de juegos individuales, grupales, familiares para tratar un determinado caso, al igual que estrategias psicodinámicas, centradas en el cliente, conductuales y ecosistemitas. Pasando al siguiente principio pragmático de la adopción de una actitud practica: “si funciona utilízalo”. La idea central es que la verdad de una terapia o el valor de la práctica se demuestran por medio de su utilidad (Fishman, 1998).  Un aspecto que caracteriza a los terapistas normativos es el ser realistas. Este planteamiento indica que la psicoterapia pocas veces da un alivio completo o permanente y por lo tanto están supuesto a conformarse con una mejoría que con una cura (Schafer, 2005).  

   En la terapia normativa se identifican diversas facultades terapéuticas del juego. Con la comunicación se trabaja el consciente, inconsciente; la enseñanza directa e indirecta; en la regulación emocional se interviene a nivel cognitivo-conductual; abreación, catarsis y sublimación. En el mejoramiento de la relación se trabaja con las alianzas, el apego, la amistad con compañeros y con adultos. Se trabaja con en el juicio moral del niño o niña. En el manejo del estrés y la inoculación del estrés. La estimulación del Yo, en los aspectos del poder, la competencia, el autocontrol, solución creativa de los problemas, fantasías compensatorias y prueba de realidad. En el aspecto de preparación para la vida, se utiliza el role play, la repetición conductual y análisis el crecimiento y desarrollo. Para entonces culminar con la autorrealización.  

    El terapeuta narrativo que utiliza la terapia de juego debe estar familiarizado con las principales teorías sobre el juego y la terapia del juego. Debe comprender la actividad del juego, el desarrollo, los diversos materiales y técnicas de juego y como pueden utilizarse para determinadas poblaciones. El rol del terapeuta varía dependiendo del método de juego particular de cada caso. Por ejemplo, el profesional es directivo y estructurado al utilizar un método conductual, pero no lo es al seguir una orientación centrada en el niño o niña. Diseño de terapia de juego normativaLa terapia de juego normativa no posee un diseño particular a seguir, este va a depender de la situación presentada por el niño o niña y como responde al tratamiento. Lo principal es el sustento empírico teórico para el trastorno o condición infantil que el niño o niña presenta.   

     Sin embargo, es importante en consejería, iniciar las sesiones con una etapa exploratoria con la cual se crea la base de la relación empática con el cliente (Van, 2004). El terapeuta o consejero puede utilizar el juego libre con este fin.   En una terapia intermedia ya se trabaja con el problema del niño o niña. Mediante el juego se puede facilitar con tecinas como el dibujo (para que se enfoque en sí mismo), muñecas o casas de juego (para explorar en el pasado), se pude recrear historias con personajes o juegos de roles (para motivar al niño o niña a hablar), se puede utilizar la música, el movimiento mediante el bailes, el drama y el arte. Se ha observado que la utilización de marionetas es apropiado para que el niño o niña mediante el juguete pueda exteriorizar sus conflictos internos (Bromfield, 1995).  

  En etapa final del comportamiento del niño o niña sugiere que está trabajando con su problema, simbólicamente actúa, discute o resuelve el problema mediante el juego. En el juego de roles el niño o niña es cooperador y en ocasiones puede mostrarse como el héroe (Van, 2004).  El tiempo y duración de las sesiones responde a las necesidades y capacidades que demuestra el niño o Nina y puede ir desde 30 minutas hasta una hora y media. Referencias   

Ablon, L. (1996). The therapeutic action of play. (Clinical Pespectives). Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 35 (3), 545   

Alvarez, R.(n.f.) Diagnostico y perfil de personalidad. Recuperado de http://www.mediosecuador.com   

Beutler, L. E. (1979) Towar specific psychological therpies for specific conditions. Journal of Counseling and Cinical Psichology, 47, 882-897   

Bromefield, R. (1995). The use of puppets in play therapy, Child and Adolescent. Social Work Journal, 6, 435.   

Elkonin, D, (2006). Características del juego en el desarrollo infantil. Mexico: Editorial Oceano.   

Fishman, D. B. (1998) The case of pragmatic pychology. New York: New Yor University Press   

Mook, B. & Villegas, A. (2000). Interpretación del juego imaginativo en la pisoterapia infantil: hacia un enfoque hermenéutico fenomenológico. Revista de Psicoterapia, 44, 9.   

Schaefer, C. (2005) Fundamentos de terapia del juego. Colombia: Editorial El Manual Moderno.   

Thompson C., Rudoplh, L. & Henderson, D., (2004) Counseling Children (6th ed.) Thompson Learning   

Van, V. P. (2004) Revisiting basic counseling sills with childern (Practice and Theory). Journal of Counseling and Development, 6,313.

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Written by Cindy Zanutti

abril 5, 2010 at 2:21 PM

Publicado en Niños/as y jovenes

3 comentarios

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  1. me da gusto que se interesen en ofrecer informacion via internet, ojala que esto sea constante y que sea una ayuda sobre todo a eso pequeños que estan en ese proceso de formacion

    psic. ludivina

    mayo 14, 2010 at 12:24 AM

  2. No me habia dado la vuelta por tu blog desde hace algunos meses y al ver la evolucion de este me parece maravilloso. Esta muy completo, muy bien redactado y bien educativo, principalmente el de la terapia de juego.

    Maria Cabrera

    julio 10, 2010 at 4:19 AM

  3. necesito saber como hacer un plan para trabajar terapia de juego

    justina

    noviembre 24, 2011 at 3:55 PM


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